cual es la mejor banda de todos los tiempos

viernes, 31 de agosto de 2012


Jimi Hendrix

  Nació en el King County Hospital de Seattle en el estado de WashingtonEstados Unidos, de madre de orígenes nativo americana y padre afroamericano, con el nombre de Johny Allen Hendrix. Le cambiaron el nombre por el de James Marshall Hendrix en memoria del hermano fallecido de su padre Leon Marshall Hendrix.
El pequeño Jimi pasó sus primeros años en un barrio muy humilde y tuvo una infancia marcada por el divorcio de sus padres avenido cuando éste tenía apenas 9 años; como consecuencia, fue otorgado en tutela a su abuela paterna Nora Rose Moore, en ese entonces la única persona en grado de garantizarle un mínimo de estabilidad.
Su primer instrumento fue una armónica a los 4 años. Obtuvo su primera guitarra acústica a los 14 años por cinco dólares a un conocido de su padre, reemplazando el ukelele de una sola cuerda que su padre había encontrado limpiando un garaje. Aprendió practicando constantemente, mirando cómo tocaban otros músicos más experimentados como B.B. King; entre otros. En1958, el año en que muere su madre, su padre le compró su primera guitarra eléctrica, una Supro Ozark blanca, aunque sinamplificador, con la que tocó en varias bandas locales. Ese mismo año su única calificación baja en la escuela fue una F en clase de música. Poco interesado en la escuela, que dejaría antes de graduarse, Jimi comenzó a dedicarse tempestivamente a la música: sus puntos de referencia, además del ya nombrado BB King y del pionero del blues rockEric Clapton, fueron guitarristas de la escena del blues de Chicago como Elmore JamesMuddy Waters o Albert King, por no hablar de leyendas del más sobresaliente delta blues, como Robert JohnsonLeadbelly, y del rock and roll como Chuck Berry.23
En los inicios de la década de 1960, a causa de algunos problemas con la ley, se vio obligado a elegir entre un periodo de reclusión o el alistamiento militar; elegida la segunda opción, Hendrix es alistado el 31 de mayo de 1961 en la 101st Airborne Division y enviado a Fort Campbell, en Kentucky, después de un breve adiestramiento. Su aventura en los rangos militares duró muy poco; frustrado por la rigidez del ambiente e intencionado a dedicarse a la música, Jimi Hendrix decide poner punto final a su periodo bajo las armas, visitando varias veces al psicólogo del ejército declarando ser homosexual.24 Tomando en cuenta algunas entrevistas dejadas por Hendrix a propósito, en cambio, parece que con el fin de obtener la baja adujo problemas en la espalda producto de un salto en paracaídas.25 26
Una vez obtenida la baja, "Buster" (como le conocían muchos amigos y familiares) fijó su residencia en las cercanías de Clarksville, en Tennessee. Comenzó a actuar en público en 1962 con el grupo formado junto a su amigo Billy Cox, los King Casuals.27 El grupo comenzó a presentarse en locales de la zona hasta que la formación entera decidió trasladarse a Nashville. La actividad del grupo se desarrollaba esencialmente en locales de la zona de Jefferson Street, tradicionalmente considerada el corazón de la comunidad afroamericana de Nashville y conocida por la intensa escena rhythm and blues que en aquel periodo se estaba desarrollando; este ambiente propició e influenció las primeras experiencias "en vivo" de Hendrix.
Durante los tres años siguientes Jimi llevó una vida errática, formando parte en la gira del llamado Chitlin' Circuit28 y convirtiéndose en una presencia fija mediante una interminable serie de exhibiciones, tanto de guitarrista de los King Casuals como en grupos de soporte para un gran número de músicos bluesrhythm and blues y soul como Chuck Jackson, Slim Harpo, Tommy Tucker, Sam Cooke y Jackie Wilson. El periodo transcurrido en el Chitlin' Circuit resultó fundamental para su formación musical y estilística; en este contexto Hendrix definió su actitud y consolidó su conocimiento de las raíces del blues.
Una vez terminado con lo que más tarde se reveló ser su periodo de aprendizaje, en un intento de dejar atrás el contexto deracismo y degradación que había encontrado en el sur del país norteamericano, Hendrix decide trasladarse a Nueva York. Enenero de 1964, el guitarrista se muda al barrio de Harlem, donde consolidó una estrecha amistad con los gemelos Arthur y Albert Allen (hoy día más conocidos como Taharqa y Tunde-Ra Aleem).29 La amistad con los gemelos Allen pronto resultó ser fundamental y destinada a durar en el tiempo, como demuestran algunas colaboraciones en la última parte de la carrera de Hendrix en el interior de sus grabaciones (un ejemplo puede ser considerada Freedom, en la cual los gemelos Allen se ocuparon de los backing vocals acreditados con el nombre de Ghetto Fighters). También resultó fundamental la relación con aquella que más tarde se convertiría en su novia, Lithofayne "Fayne" Pridgeon. Fayne procuró de hecho todo tipo de soporte humano y logístico a Hendrix y se reveló esencial también en su inserción en la escena local gracias a sus conocimientos del ambiente musical underground de Harlem.

[editar]La subida hacia el éxito

La llegada al éxito se produjo en 1964, cuando Hendrix fue reclutado como guitarrista de la banda de los Isley Brothers para una gira a través de todo Estados Unidos, incluidos los locales del Chitlin' Circuit. Fue justamente durante aquel periodo cuando tuvo la ocasión de tocar en grabaciones de estudio el tema Testify, sencillo que poco después se convertiría en un éxito radiofónico.
Entre 1964 y 1965 comenzó para Hendrix una interminable serie de idas y vueltas desde una banda a la otra: en Nashville dejó a los Isley Brothers para sumarse como guitarrista al grupo de Gorgeous George Odell; llegado a Atlanta formó parte de los Upsetters, entonces grupo soporte de Little Richard donde también militaba el célebre baterista Earl Palmer quien se anticipó al estilo funk. No obstante Little Richard fuese por aquellos tiempos uno de los ídolos de Jimi, ambos entraron en diferentes conflictos durante el tour por las razones más disparatadas; la mayoría se debía a la escasa tolerancia del cantante hacia la teatralidad escénica de Hendrix. Por un breve periodo, Hendrix se separó del grupo de soporte de Richard para seguir en tour a Ike y Tina Turner: pero poco alcanzó, alimentada de las usuales acaloradas actuaciones del guitarrista, para inducir a los dos artistas a reenviarlo a su anterior grupo. De todos modos, la aventura con la banda a la espalda de Little Richard concluiría a los pocos meses, cuando Hendrix fue despedido por haber perdido el tour bus a Washington D. C..
En 1965 Hendrix se unió a la banda neoyorquina Curtis Knight and the Squires, después de haber conocido a Knight en el hall de un hotel —clase media— en el cual ambos habían encontrado hospedaje. Siguió un tour de dos meses con Joey Dee and the Starliters antes de regresar nuevamente con los Squires en Nueva York. Finalmente el 15 de octubre de 1965 Jimi obtiene un contrato discográfico de tres años de duración con Ed Chaplin, un empresario al que se comprometió a darle 1 dólar y el 1% de regalías sobre las grabaciones con Curtis Knight. No obstante 13 años más tarde la colaboración con Chaplin fue concluida, el contrato fue apelado con éxito por parte del empresario causando no pocos problemas a Hendrix hasta su resolución. Durante una breve estadía en Vancouver, al parecer Hendrix tocó con Bobby Taylor & the Vancouvers, bajo contrato con Motown y con Taylor y Tommy Chong (de los Cheech and Chong fame). Chong, de todos modos, afirma que tal episodio nunca existió y sostiene que el hecho viene atribuido a la tendencia de Taylor a agrandar las cosas.30
No obstante la inestabilidad del periodo, todas las errabundas experiencias que le vieron protagonista le sirvieron de aprendizaje, permitiéndole enriquecer ulteriormente su considerable bagaje guitarrístico.
En 1966 Hendrix formó su primer grupo bajo el nombre de Jimmy James and the Blue Flames, con una variada formación, incluidos diversos conocidos suyos reclutados en el Manny's Music Shop;31 entre ellos un intrépido californiano de 15 años llamado Randy Wolfe. Habiendo dos Randy en el grupo, Hendrix resolvió la cuestión rebautizandoWolfe Randy California31 a uno y al otro Randy Texas. Randy California sería más tarde co-fundador de Spirit junto a Ed Cassidy.
Durante esas épocas comenzó a consumir marihuana y LSD, como la gran mayoría de músicos y artistas del momento.
Hendrix y su nuevo grupo llamaron fácilmente la atención de una Nueva York todavía distante de los sonidos y humores de la revolución cultural y musical que estaba por explotar sobre la costa opuesta del país. Fue durante las exhibiciones en el Cafe Wha? ubicado sobre la MacDougal Street en el Greenwich Village, que Hendrix conoció a la cantante y guitarrista Ellen McIlwaine y al guitarrista Jeff "Skunk" Baxter.32 Fundamental, en el mismo periodo, fue el conocimiento de Frank Zappa; la leyenda quiso que fuera justamente Zappa a instruir a Hendrix sobre las prospectivas que ofrecía un efecto para guitarra de un nuevo producto destinado a ser famoso: el wah-wah.32

[editar]The Jimi Hendrix Experience

"The Jimi Hendrix Experience" en Holanda.
El 1966 fue el año del giro definitivo para Hendrix: durante una noche en el Cheetah Club, ubicado sobre la West 21st Street, el guitarrista conoció a la entonces novia de Keith Richards, Linda Keith. Los dos se hicieron rápidamente amigos y Linda se esforzó para presentarle a Andrew Loog Oldham, mánager de The Rolling Stones, y al productor Seymour Stein. Ninguno de los dos recogió una impresión positiva del encuentro y —con gran desilusión de Hendrix— toda prospectiva de inserción se esfumó. Lejos de perder los ánimos, Linda insistió en presentarlo a Chas Chandler, en la época bajista del grupo The Animals. El encuentro esta vez resultó fructuoso. En aquel periodo Chandler se encontraba próximo a concluir su historia con los The Animals y estaba en busca de detalles para redefinir su propia situación como productor y mánager; después de un breve encuentro, Chandler comprendió que Hendrix tenía buenas perspectivas por delante y se convenció a sí mismo del hecho de que una versión de un blues de Billy Roberts, «Hey Joe», propuesta según el estilo agresivo con fuzz que el guitarrista le había ilustrado podía convertirse en un sencillo de lanzamiento.
Hendrix se esforzó en buen grado para elaborar una versión propia de «Hey Joe»; el resultado entusiasmó a Chandler hasta el punto de inducirlo a llevar al guitarrista a Londres para firmar un contrato con el soporte del mánager saliente de The Animals, Michael Jeffrey. El paso sucesivo tenía que ser el de acercarle algunos músicos adecuados al nuevo sonido que tenían en mente. Después de algunas audiciones se decidió en estructurar la formación sobre un modelo power-trio (en la época muy de moda, visto también el éxito de los entonces recién nacidos Cream) y los personajes elegidos para ese fin, ambos ingleses, fueron el guitarristaNoel Redding, relegado al bajo y el pirotécnico baterista Mitch Mitchell.
Había nacido la Jimi Hendrix Experience.
El sonido del trío se reveló como una novedad absoluta; desde las primeras exhibiciones en Europa, las visionarias escaladas sonoras de Hendrix sostenidas por la furiosa batería de Mitchell y de las líneas esenciales del bajo de Redding, crearon enorme impresión en el mundo de la música londinense, dando vida a un pasaje de voz sin precedente entre los artistas y grupos que animaban la escena del Swinging London en aquel entonces. La salvaje actitud "en vivo" del guitarrista creó suspiros angustiosos en artistas ya afirmados como Eric Clapton y Jeff Beck de los Yardbirds, y el aura que lo acompañaba le permitió muy pronto de entrar en el panteón de la música rock de la época, al punto que los músicos de The Who se empeñaron en que Hendrix aceptase una propuesta de su discográfica, la Track Records.
El primer tema ofrecido a la prensa fue justamente «Hey Joe», retocado un poco con respecto a las intenciones iniciales debido a la salida de la versión del cantante folk Tim Rose, pero siempre adecuado al estilo de Jimi. En el lado B del sencillo se encontraba «Stone Free», un blues de tono grave, áspero y alucinado elegido entre sus primeras composiciones. La respuesta de las ventas fue notable y vino confirmada por los dos temas que le siguieron: «Purple Haze» y «The Wind Cries Mary»; las canciones en cuestión se volvieron pilares importantes en los fogosos actos en vivo del grupo, acompañadas de clásicos del blues como «Killing Floor» de Howlin' Wolf (con el que normalmente abrían sus conciertos), «Rock Me Baby» de B.B. King y «Wild Thing» de The Troggs.

viernes, 17 de agosto de 2012

ROCK EN COLOMBIA

La música rock se dio a conocer en Colombia a través del cine y la radio. Se tiene como fecha de nacimiento del rock en Colombia el año 1957, cuando de la mano del periodista Carlos Pinzón, se estrenó en el Teatro El Cid de Bogotá la película Al compás del reloj, la cual incluía música de Bill Haley. Aunque hay que mencionar también que esa misma película fue proyectada en Barranquilla y Cali dos años antes, registrándose destrozos en ésta ultima por parte del público en el lugar de la proyección.[1]
El nuevo ritmo fue ampliamente difundido, abriendo el camino para la organización de los primeros conjuntos rocanroleros, conciertos y concursos de baile, destacándose la presentación que en 1962 hizo Bill Haley en el Teatro Colombia (actual Teatro Jorge Eliécer Gaitán).[2]
Sin embargo, esta primera moda del rock and roll fue fugaz y muchos de estos grupos pioneros viraron hacia la música tropical como fue el caso de Los Teenagers o Los Daro Boys. También algunos cantantes que se formaron bajo el nuevo ritmo, como Lucas o Gustavo "El Loco" Quintero, modificaron su repertorio y se convirtieron en interpretes de baladas o música bailable.[3] De igual forma, grupos tropicales como Los Black Stars o Los Golden Boys recibieron influencias del rock and roll con la incorporación de instrumentos eléctricos.[4]
En ese contexto, por influencia de grupos y solistas de México y Argentina, del inicio de la beatlemanía y de la difusión cada vez mayor de discos de rock, se organizaron nuevas bandas que años después fueron reconocidas por los medios.

[editar] La primera generación (1965-1975)

Cartel del Festival de Ancón (1971)
Chucho Merchán, ex integrante de Malanga interpretando el bajo con Eurythmics (1987)
Fue a partir de 1964 cuando aparecerieron las primeras producciones discográficas dedicadas totalmente al repertorio rockero. Los que iniciaron este nuevo ciclo fueron Los Pelukas y Los Daro Boys, ambas agrupaciones de Bogotá.[5]
Desde 1965 se dieron a conocer los principales grupos de los años 60: en Barranquilla Los Tornados y The Speakers, Los Ampex, Los Streaks, Los Flippers en Bogotá, por ultimo Los Yetis proveniente de Medellín e influenciado por el nadaísmo. Estas cuatro agrupaciones iniciaron su carrera copiando y traduciendo temas de bandas británicas y norteamericanas como Los Beatles, The Animals, The Trashmen o Los Rolling Stones. Sin embargo, con los años compusieron temas propios y viraron su propuesta musical hacia sonidos más experimentales.[5]
Estos grupos fueron ampliamente reconocidos en todo el país, gracias a su permanente aparición en radio y televisión, junto con su presencia en el espectáculo "Milo A Go-Go", un ciclo de conciertos que se realizó en las principales ciudades del país, donde alternaban baladistas y bandas de rock.[6]
En los años 60 se destacaron otros grupos que intentaron conectar al rock con la psicodelia y con sonidos más fuertes. Estos grupos fueron The Young Beats, The Time Machine (ambos integrados por Roberto Fiorilli), Los 2+2 y The Walflower Complextion.[7]
Al finalizar los años 60, se redujo notablemente el interés de la prensa masiva por el rock, haciendo que se desaparecieran los grupos, las grabaciones y el patrocinio de la empresa privada. En esta misma época, algunas bandas sobrevivientes sorprendieron con propuestas cada vez más originales y maduras, las cuales se vieron reflejadas en los álbumes En el maravilloso mundo de Ingesón de The Speakers y Mi parque de Los Flippers.[8]
Los años 70 coincidieron con el crecimiento del movimiento hippie y ese cambio se vio reflejado en la música rock. Los líderes del hippismo organizaron sus propios festivales al aire libre, destacándose el festival de la Vida en el Parque Nacional (1970), los conciertos en Lijacá (sector del norte de Bogotá), el Festival de Ancón a las afueras de Medellín (1971) y los conciertos realizados en 1971-72 en las poblaciones de Melgar, Silvia y Yumbo.[5]
En esos años aparecen grupos experimentales influenciados por bandas internacionales de garage rock y rock progresivo, incluyendo además elementos de jazz, al tiempo que aparecieron grupos cuyo sonido se fusiona con algunos ritmos autóctonos colombianos.[5]
En esa primera línea se identifican las bandas Siglo Cero, La Banda Nueva, Terrón de Sueños, Hope y La Banda del Marciano. Sólo las tres primeras dejaron registro grabado de su trabajo, destacándose La Banda Nueva por su elepé de 1973 La gran feria (nombre tomado de una composición de Béla Bartók), considerado por algunos críticos hasta finales de los años '80 como el mejor álbum de la historia del rock colombiano.[9] En esta etapa también sobrevivieron Los Flippers al grabar un elepé y varios sencillos, consolidándose como el proyecto más persistente y profesional de su generación; en la costa caribe se destacaron grupos como Colores Del Tiempo. [5]
La propuesta de fusionar el rock con ritmos autóctonos se reflejó en el trabajo de grupos como La Columna de Fuego, Malanga y Génesis. La Columna (grupo liderado por Roberto Fiorilli) fue el primer intento de juntar a músicos de rock con músicos de las costas colombianas (anticipándose dos décadas al desarrollo de ese fenómeno en el país); realizaron una gira por Europa y dejaron un LP donde combinan elementos del funk, la cumbia y el currulao. Malanga (grupo de donde salió Chucho Merchán) es la respuesta colombiana al "rock latino" o rock fusionado con la música del Caribe que popularizó Santana.[6]
El ciclo de esta primera generación lo cierra Génesis, proyecto liderado por Humberto Monroy, el cual pretendió llevar la propuesta del folk rock al contexto colombiano, componiendo temas alusivos a la realidad del país e incorporando instrumentos y canciones locales a sus grabaciones y presentaciones en vivo. Su etapa de mayor popularidad se dio en 1974-75 gracias al éxito de los temas "Don Simón" y "Cómo decirte cuanto te amo" (original de Cat Stevens). El grupo realizó ocho producciones discográficas (cifra excepcional para la época) y sobrevivió hasta la muerte de Monroy en 1992.[10]
Otros grupos destacados de los años 70, que lamentablemente no dejaron registro grabado fueron Aeda, La Caja de Pandora, Gran Sociedad del Estado y Los Apóstoles del Morbo.[11] [3]
Para 1975 el rock colombiano entró en una etapa de letargo, debido a la reducción del público, la estigmatización por parte de la sociedad y el desinterés de la industria musical. La mayoría de músicos emigraron a España, Inglaterra y Estados Unidos.[11] [5]

[editar] Final de los 70 y primeros años 80

El productor Andrew Loog Oldham, quien contribuyó al pop colombiano de los 80 por su trabajo con Compañía Ilimitada
Al finalizar los años '70, a pesar de la notable reducción del movimiento rockero colombiano, algunos músicos intentaron mantener el nivel alcanzado a principios de la década. En este periodo se destacaron los grupos Cascabel de Bogotá (orientado al sonido progresivo y latino) y Judas de Medellín (hard rock). También debe mencionarse el grupo Crash (activo entre 1976 y 1984), el cual reunió a diferentes figuras de la primera generación rockera como Eduardo Acevedo, Ernie Becerra, Augusto Martelo y el hawaiano Randy Dowling.[12]
Otras bandas de la época, tuvieron cierto grado de figuración como Últimos Tiempos, La Banda del Pelícano y Compañía Ilimitada (por entonces un conjunto estudiantil).
La situación del rock colombiano mejoró al empezar los años '80, cuando se ampliaron los conciertos y los sellos discográficos se aventuraron a grabar nuevas agrupaciones. Aparecieron los grupos Kokoa, Traphico, Nash, Carbure, Ship, Piro y Tribu 3. En general, el sonido de estas bandas estaba fuertemente inflenciado por las vanguardias rockeras de la época y el sonido de Yes, Supertramp, Uriah Heep Santana o Led Zeppelin. En este momento excepcional, los medios masivos volvieron a interesarse en el rock y se dio la oportunidad para que grupos ya formados como Génesis o Los Flippers regresaran a los estudios.[13]
Gracias a esta experiencia, las canciones "Tú" de Génesis, "Deep Cut" de Traphico, "Cali Girls" de Ship o "El faltón" de Carbure, se convirtieron en éxitos radiales. Sin embargo, la persistente indiferencia del público masivo hacia el rock, sumada al fracaso en ventas de estos discos, hizo que la mayoría de los grupos se disolvieran.[14]
Entre otros, los siguientes episodios se destacaron de este período: la intensa gira que realizó Traphico en los años 1980-1983 (alrededor de 150 conciertos en todo el país), la presentación en 1983 y después de ocho años de un grupo colombiano en el exterior (Ship en Quito, Ecuador) y la influencia que tuvo el trabajo de Nash y Carbure en la formación de la escena subterránea de Medellín en los años '80.[15]

[editar] El rock-pop en español (años 80)

Estados Alterados, grupo formado en Medellín en 1989
A mediados de los años 80 la radio empezó a difundir canciones de grupos de rock de España y Argentina, generando un interés creciente por el rock en castellano. Esa situación permitió que la industria musical difundiera y promoviera la difusión de rock latinoamericano y que a finales de la década se viviera un resurgir de grupos colombianos. Sumado a lo anterior, desde hace unos años de manera clandestina, circulaba material de grupos como Soda Stereo, lo que permitió que esta banda se presentara en Bogotá y Medellín en 1986. El creciente interés de estas presentaciones, permitió que en varias ciudades se realizaran conciertos de artistas internacionales como Charly García, Los Prisioneros de Chile, Miguel Mateos, Los Toreros Muertos y Enanitos Verdes. La radio habló por entonces del "fenómeno del rock en español" a pesar de que tal situación era en realidad la difusión de éxitos latinoamericanos en Colombia, algunos con años de atraso.[3]
El evento más importante de esta época, que reflejó el alcance que tenía esta moda, fue el "Concierto de Conciertos Bogotá en Armonía", realizado en El Campín en septiembre de 1988. También en ese año, se visibilizó la respuesta colombiana a este fenómeno musical.[16]
El principal grupo de este movimiento fue Compañía Ilimitada, el cual de la mano de Andrew Loog Oldham se convirtió en el abanderado del rock pop en Colombia. El interés creciente por el rock permitió además que el sello CBS promoviera grupos locales, lo cual se reflejó en la edición de grabaciones de nuevas bandas provenientes de todo el país durante los años 1987-1988. Sin embargo, los espacios de la radio, la televisión y los conciertos masivos aun estaban cerrados para grupos locales distintos a Compañía Ilimitada.[17]
El primer grupo que desafió esta regla fue Pasaporte, con una agresiva estrategia de mercadeo que ubicó el tema "Ígor y Penélope" en los primeros lugares de popularidad y participando al lado de Compañía Ilimitada en el Concierto de Conciertos. Su éxito permitió que su segundo álbum Un día X, fuera producido por Cachorro López y contara con la colaboración de músicos argentinos como Jota Morelli y Andrés Calamaro.[18] Pasaporte abrió el camino para que los sellos discográficos, la radio y la televisión se interesaran en grupos locales como Alerta Roja, Signos Vitales, Código, Zona Postal y Hangar 27, los cuales se presentaron en escenarios masivos de todo el país.[3]
También por estos años surgieron grupos que por la calidad de su propuesta se distanciaron de la moda del rock en español. Esos son los casos de Sociedad Anónima y Hora Local, dos grupos de Bogotá cuyo sonido estaba influenciado por las bandas de la movida madrileña.[19]
Tal como ocurrió a finales de los años 60, la gran prensa dejó de interesarse en el rock, generando una reducción del público y decretando el final de ese movimiento musical en Colombia. Esa circunstancia fue acelerada por la ola de magnicidios y ataques terroristas perpetrados en la época por el Cartel de Medellín y grupos armados ilegales, generando la suspensión de conciertos masivos en todo el país desde agosto de 1989. La inacción provocó el fin de la mayoría de grupos y de esa situación surgió la canción "Estado inmóvil" de Compañía Ilimitada, uno de los pocos grupos que sobrevivieron al paso de la moda.[20]

[editar] Heavy metal y punk de los 80

Elkin Ramírez, vocalista y co-fundador de Kraken
Desde finales de los años 70 empezaron a circular en el país discos y grabaciones piratas de grupos europeos y norteamericanos de hard rock, heavy metal y punk. El interés por esta música se inició entre los sectores más pudientes, pero fueron los habitantes de los barrios marginales de ciudades como Bogotá y Medellín los que con el tiempo se empezaron a interesar por estas bandas, ya que el contenido de las canciones y la expresividad de su sonido era muy acorde con el contexto de violencia y los sentimientos de rebeldía y frustración que ellos mismos vivían.[21]
La principal ciudad que desarrolló este movimiento fue Medellín, lo cual se reflejó en la masiva asistencia al festival de rock conocido como La Batalla de las Bandas (1985), evento que por su desorganización también ayudó a mantener la estigmatización que por años la sociedad tuvo sobre el rock.[22]
Al iniciar los años 80, Carbure y Fénix (orientados al heavy metal) y Complot (de tendencia punk) abrieron el camino hacia propuestas cada vez más agresivas. De esa escuela nacieron Parabellum, Reencarnación y Agressor (aun activo) grupos orientados hacia el thrash metal y el death metal y cuya propuesta musical y visual criticaba duramente los valores tradicionales. Sus primeras grabaciones (que datan de 1986-1988) llegaron hasta Europa y se convirtieron en influencia para el grupo noruego Mayhem (uno de los primeros proyectos de black metal). El camino del metal en Medellín lo siguieron grupos como Némesis, Masacre y Confusión. Estos dos últimos grupos también lograron reconocimiento internacional, editando varios de sus discos en países como Francia y Japón a principios de los años 90.[23]
El punk y el hard core en Medellín estuvo representado por grupos como I.R.A., BSN, Libra, Raxis, Mutantex y Restos de Tragedia. La propuesta lírica y musical de estos grupos fue acorde con el ambiente de violencia que se vivía en la ciudad y de hecho el movimiento que consolidaron fue una alternativa de escape a un sector de la sociedad sin mayores opciones de vida más allá de la delincuencia. Tanto el metal como el punk de los grupos de la ciudad fue difundido en todo el país gracias a la banda sonora del film de Víctor Gaviria Rodrigo D: No futuro, el cual sin embargo, fue duramente criticado en el movimiento underground por la relación que establecía entre el rock y los grupos sicariales.[24]
Bogotá, a pesar de tener una escena subterránea menor, aportó varios de los grupos más importantes de la década, como es el caso de La Pestilencia (orientada hacia el punk y el hard core), banda formada en 1986 y cuyas primeras grabaciones datan de 1989. Otras bandas bogotanas notables del periodo fueron Darkness (proveniente de Soacha), Minga Metal (formada en Kennedy), Excalibur y Neurosis. En otras ciudades el movimiento subterráneo también creció, permitiendo que bandas de otras regiones se integraran a este movimiento como Inquisition de Cali (hoy radicados en Seattle), Lluvia Negra de Armenia y N.N. de Bucaramanga, orientadas al metal underground.[25]
Algunos grupos surgidos en este entorno emergieron a la superficie y lograron amplio reconocimiento en los circuitos underground y masivo. Ese es el caso de Kraken de Medellín y Kronos de Cali. Kraken, orientado hacia el metal progresivo, logró participar en muchos de los conciertos masivos que se realizaron bajo la moda del rock en español, siendo considerado además como el grupo más popular de Medellín gracias al éxito de temas como "Muere libre", "Escudo y espada" o "Vestido de cristal".[22] Kronos , por su parte, puso a Cali en el mapa rockero y logró alternar en las presentaciones que hicieron en Colombia Quiet Riot (1988) y Guns and Roses (1992).[2]
Ya en los años 90, grupos como Tránsito Libre de Pereira y Ekhymosis siguieron experiencias similares a las de estos grupos pioneros.[26]

[editar] Los años 90

Andrés Barragán (ex Yuri Gagarin) y Amós Piñeros (ex Catedral) integrando Ultrágeno
Sidestepper, grupo formado por el productor inglés Richard Blair con ex integrantes de Distrito Especial y El Bloque
Luego de la moda del rock en español, la escena rockera colombiana se replegó. Sin embargo, al empezar los años 90 muchos grupos subterráneos lograron amplio reconocimiento y se convirtieron en la base de la siguiente generación.
Al trabajo del grupo Hora Local (formado a mediados de los 80), se sumaron los grupos Distrito Especial y Estados Alterados. Distrito fue el primer grupo colombiano cuya propuesta aludió enteramente a la cultura de una ciudad, Bogotá.[27] Estados Alterados, por su parte, es el principal grupo colombiano de rock electrónico. Formado en Medellín y aun activo, su trabajo fue innovador no sólo musicalmente, sino por la calidad de sus videoclips, en su mayoría dirigidos por Simón Brand.[28]
Otros grupos de corta vida formados en esa escena fueron Doble UC (grupo al que perteneció José Gaviria), Zigma y Lapsus. También hay que destacar el proyecto Orquesta Sinfónica de Chapinero, creado por los humoristas Karl Troller y Eduardo Arias, que a través de remezclas y efectos sonoros caricaturizaron diferentes íconos de la cultura popular colombiana.[29]
A partir de 1993, el rock colombiano vive una explosión de bandas que serían reconocidas tanto en medios masivos como en los circuitos subterráneos. Al éxito de Estados Alterados y Kraken se sumaron los grupos Aterciopelados, 1280 Almas, Ekhymosis (que fue cambiando su sonido del metal al Rock latino y pop latino) y Ex-3 (integrado por veteranos de los 70 y 80). La influencia del grunge y el rock alternativo se vio reflejada en las bandas Marlohábil, Catedral, Yuri Gagarin, Carpe Diem, La Derecha (cuyo vocalista era el actor Mario Duarte), Juanita Dientes Verdes, Bajo Tierra, Danny Dodge y Los Árboles.[30]
Durante la segunda mitad de la década se abrió paso a la internacionalización del rock colombiano, gracias al reconocimiento que lograron en América Latina los temas de Ekhymosis, El Bloque, Estados Alterados y especialmente Aterciopelados. La radio colombiana convirtió en clásicos canciones como “Lenguaje de mi piel” de Kraken; “Solo” y “La tierra” de Ekhymosis; “Mi verdad” de Ex-3; “Bolero falaz”, “Florecita rockera” y “El estuche” de Aterciopelados; “Marinero” de 1280 Almas; “El pobre” de Bajo Tierra; “Ay qué dolor” de La Derecha, “Candelaria” de Distrito y “Hay un daño en el baño” de El Bloque.[31]
En 1995 se realizó la primera edición del festival Rock al Parque, evento que desde 1998 se le consideró como el festival de rock de mayor asistencia en América Latina. Este evento y los que se realizaron en otras ciudades permitieron que nuevas bandas divulgaran su trabajo y que las ya consolidadas ampliaran su público y se volvieran agrupaciones de culto, como ocurrió con 1280 Almas, Perseo y Bajo Tierra. Ese mismo camino lo recorrieron al finalizar la década grupos como Morfonia, Señal Nocturna, Ciegossordomudos (aun activo) y especialmente Ultrágeno (formada por ex integrantes de Catedral). Otras nuevas bandas formadas en la segunda mitad de los 90 (cuyas influencias son tan variadas como inclasificables) fueron Tom Abella, Pepa Fresa, Santa Sangre, Zoma, Sagrada Escritura, Charconautas y El Pez.
A esa ola de éxitos hay que sumar la aparición durante toda la década de agrupaciones orientadas al pop como Toke de Keda, Bailo y Conspiro y Poligamia. Los integrantes de esta última emprendieron reconocidos proyectos como solistas al finalizar la década.
En cuanto al metal y al hard rock hay que destacar la diversidad de propuestas en grupos como Hades, Perseo, Ágata, Tenebrarum, Neus, Agony, Sangre Picha, Posguerra y Ethereal, cuyo sonido se sumó al trabajo ya consolidado de Masacre, Neurosis y Darkness. Además, el acceso cada vez mayor a nuevas tecnologías de grabación y el crecimiento del público permitieron la aparición en ese movimiento de nuevas bandas de culto como Nebiros, Tenebrarum, Ingrand y Kilcrops.
Por su parte, el legado del punk y el hardcore de los 80 se vio reflejado en la aparición de grupos como Libra, Censura, Eskoria, Psoriasis, Fértil Miseria y Policarpa y Sus Viciosas, los dos últimos formados por mujeres. Un proyecto pionero en su generación fue el grupo paisa Frankie Ha Muerto, de tendencia gótica. No hay que olvidar que los integrantes de La Pestilencia continuaron activos en este periodo.
Los años 90 fueron también una época en la que al amparo del movimiento rockero se experimentó con nuevos géneros. Así ocurrió con el hip hop, con los grupos La Etnnia, Carbono y Aborigen; también con el ska con Polvo de Indio, Mojiganga, La Severa Matacera, Conagua y Los Elefantes. En menor medida se vivió un auge del blues y el reggae en los grupos Isidore Ducasse y Magical Beat.[32] Aunque en el reggae no hay que olvidar el antecedente de Mango y K-Dillo (de Barranquilla) y la larga experiencia de la región de San Andrés, donde este género se liga a su tradición folclórica.

[editar] Década del 2000 y tendencias actuales

Presentación de Pornomotora en Cali (2008)
Tr3s de Corazón en el Family Day Festival, Argentina (2008)
Sin la popularidad alcanzada en los años 90 y al margen de los medios masivos, el rock colombiano continuó su evolución durante la última década. Este proceso ha sido posible gracias al auge de medios independientes (estudios de grabación, sellos discográficos, estaciones de radio) y al acceso cada vez más directo a plataformas de grabación y difusión por parte de los grupos. Se ha evidenciado el desarrollo de nuevos movimientos al interior de la escena rockera (reggae, ska, indie y las tendencias más recientes del punk) al lado de movimientos ya consolidados con anterioridad, como el heavy metal.
Los festivales de rock continúan siendo la plataforma ideal para promover el trabajo de las bandas dentro del enorme y diverso público rockero, donde se destaca el festival Altavoz, realizado desde 2004 en Medellín como la experiencia más importante en este sentido, sumada a la del ya consolidado y aun creciente Rock al Parque. Sin embargo, ambas experiencias cuentan con el limitante de que su realización es sólo una vez al año y que en general la afluencia de público a otros espacios dedicados al rock, es mucho menor.
A nivel internacional, se destaca el reconocimiento que lograron agrupaciones ya veteranas como I.R.A., La Pestilencia y Ciegossordomudos, además de los espacios que han conquistado nuevos grupos como Pornomotora, Superlitio, Diva Gash y Bomba Estéreo en medios especializados o comerciales del continente (nominaciones frecuentes a Premios MTV o al Grammy Latino, por ejemplo). A esto hay que sumar el reconocimiento que sigue teniendo a nivel mundial la banda Aterciopelados y el éxito internacional del ex-integrante de Ekhymosis, Juanes (aunque buena parte de su propuesta se orienta más hacia el pop).[33]
Otro desarrollo importante, se ha visto en el crecimiento del movimiento rockero en regiones que en años anteriores se mantuvieron al margen. Un reflejo de ese crecimiento está en el proyecto de promoción de nuevas bandas Vuelta a Rockombia auspiciado desde 2007 por la Revista Shock.[34]
Durante la última década se dieron a conocer agrupaciones en diferentes géneros. Así, en el rock electrónico se han destacado proyectos como Ion, Supervelcro y Planeta Rica y los aun activos Diva Gash, Monareta, La Fábrica y Federico Goes. También ha surgido una importante vertiente que fusiona la música electrónica con los ritmos tradicionales colombianos, cuyos representantes más destacados han sido Sidestepper, Pernett, La Mojarra Eléctrica y el destacado proyecto Bomba Estéreo.[35]
Por los lados del punk se aprecia la adopción de tendencias notablemente diferentes del punk subterráneo que se hacia durante los años 80 y 90. Los grupos más destacados de esta generación han sido Nadie, Odio a Botero y Desorden Social. También han aparecido otros grupos orientados más hacia el pop punk como Tr3s de Corazón, Al D-Tal y Don Tetto.[35]
Las múltiples tendencias del metal se aprecian en artistas como Jorge Burbano, Purulent, Experimento Aleph, Ingrand, Raíz, Ratón Pérez, Toxic, Guerra Total, Internal Suffering e Introspección. Ésta sigue siendo una escena creciente y con uno de los públicos más fieles y distribuidos por muchas de las principales ciudades del país. A su vez, las tendencias del rock industrial se aprecian en artistas como Sexydeath (radicado en Suecia), Info, Koyi K Utho y Pornomotora.[35]
En la última década ha sido notable el desarrollo del ska, donde a grupos como La Severa Matacera y Los Elefantes se sumaron Mojiganga, Skampida, Coffee Makers, Dafne Marahunta y Doctor Krápula, probablemente la agrupación de la última generación del rock colombiano que ha logrado mayor reconocimiento en los medios masivos.[35]
También se han destacado grupos de funk como han sido los casos de Sha-I, Lúkuma (ya disueltos), Calle Silvestre y G98. Los últimos años también han visto aparecer un creciente número de grupos orientados a las fusiones como han sido los casos de Parlantes, La 45 (ambos de Medellín), Chocquibtown (ganadores del Grammy Latino oriundos del Chocó), Velandia y La Tigra (proyecto experimental de Piedecuesta), Superlitio (grupo formado en Cali) y Hotel Mama (de Bogotá, con influencias de jazz).[35]
De la mano con las vanguardias vigentes del rock, ha crecido el número de bandas influenciadas por el indie rock, como 69 Nombres, León Bruno, Expresso Paradise (Estas 3 de Barranquilla), Vietato, The Hall Effect, Popcorn, The Mills, Delavil, V for Volume y El Sie7e. Otro movimiento que ha experimentado un notable crecimiento es el orientado hacia el reggae y representado por grupos como Alerta Kamarada, De Bruces a Mí, Nawal, Voodoo Souljahs, Dub Killer Combo, Huevo Atómico y Providencia.[35]
Pueden destacarse también en los últimos diez años, grupos cuyo sonido se ha orientado hacia el rock-pop como Los de Adentro, Sanalejo y La Cirugía, además de la aparición de destacados solistas en el rock (lo cual no ha sido usual en la historia del rock colombiano) como Pala, Andrés Correa, Victoria Sur o el veterano Chucho Merchán. Un proyecto destacado también ha sido The Black Cat Bone, y su propuesta con influencias de blues y hard rock.[